Skip to content

1649: El caso del burro sin cabeza en la Nueva Veracruz.

11 marzo 2013
¿No les encuentra alguna relación? Los sesos de burro servian para ponerle cuernos a los hombres.

¿No les encuentra alguna relación? En el siglo XVII, los sesos de burro servian para ponerle cuernos a los hombres.

***

Al amanecer del 19 de agosto de 1649, la Nueva Veracruz se sorprendió con el macabro hallazgo de un burro sin cabeza en el “pradillo” que estaba frente al convento de Santo Domingo. Rápidamente empezaron las murmuraciones y escandalo entre los habitantes.

El escándalo nacía no tanto por el animal sin cabeza, sino por lo que significaba en las creencias populares, como lo explica en una carta el fray Francisco Carrero, vicario provincial, prior del convento de Santo Domingo y comisario del Santo Oficio en la Nueva Veracruz, el viernes, 20 de agosto:

“(…) ayer 19 de este se halló degollado un jumentillo y cortada la cabeza y como todo se echa a mal, se atribuye a hechizos para con los sesos dementar a alguno con que se corrobora la opinión del vulgo y aunque parece cosa de risa quise avisar a V. S. que ello es poco  y el escandalo mucho (…)” (1)

“Dementar” según la Real Academia es: Hacer perder el juicio a una persona, aunque esto de hacer perder el juicio es una manera elegante de decirlo porque las intenciones de la protagonista eran otras.

Las murmuraciones se enfocaron en conocer quienes serian los autores. Lo que no tardo en saberse por medio de los canales del chisme social que en estos casos funciona con la precisión de un reloj suizo.

El chisme duro algunos días en los que, incluso, hubo una denuncia ante la inquisición, como lo  expresa el fray Carrero el 30 de agosto:

“Los días pasados avise a V. S. como había sucedido el hallarse un jumento muerto y degollado sin aparecer la cabeza, del ruido que ha hecho a sido mucho, lo que de ello han denunciado, verais por lo escrito que remito, la persona que se nombra no la conozco solo el común decir no la favorece, (…)” (2)

La denuncia fue presentada el domingo, 22 de agosto, por Pedro Martínez de Baldebarrano ante el fray Francisco Carrero, acusando a una mulata llamada Mariana como la probable causante de que apareciera el burro sin cabeza, sin embargo, Sebastián de la Peña menciona que algunos decían era obra de la mama, Juana Jalapa.

En los días siguientes fueron llamados otros vecinos: Sebastián de la Peña,  Pedro de Escolar, Juan Nieto y Antonio de Veraziartu. Juntando todas las declaraciones se puede tener una idea de lo sucedido.

La mulata deseaba un “rato de desenvoltura”.

Mariana era una mulata, no se menciona su edad pero se deja entrever que era joven, casada con un muchacho español llamado Baltazar, quien trabajaba de oficial de sastre. Su madre se llamaba Juana Jalapa, de ascendencia negra. Mariana era una mujer con” inquietudes” que deseaba “un rato de desenvoltura” más que el sustento que le daba el marido. Al hacerle propuestas amorosas Pedro Martínez, Mariana “… le respondió que no tenía lugar de hacer lo que le pedía, por razón que su marido, no la dejaba resollar, que ella bien lo hiciera; …”

Para liberarse del obstáculo, estaba dispuesta a “dementar” a su marido, tal como lo que hacían otras mujeres de la ciudad, como Leonor que estaba casada con Diego Benítez, el alguacil, y la mulata Francisca, casada con Mateo de Arzola, oficial de sastre. Lo que necesitaba eran los sesos de un burro, por lo que ante la imposibilidad de conseguirlos directamente, le pidió a conocidos que le trajeran la cabeza del burro, ofreciendo como pago su cuerpo. Un negro se negó diciendo que no se atrevía hacer aquello, pero un mulato, que trabajaba para Martín Sarmiento, acepto el trato.

Este mulato, aparentemente,  acompañado con Lorenzo, esclavo de Antonio de Almoz, mato el burro frente al convento de Santo Domingo en la noche del miércoles (como debía ser, ya que para estos menesteres debía hacerse en miércoles o viernes). No se describe la ruta hecha pero en la oscuridad de la noche debieron atravesar la ciudad para llevarlo hasta el rumbo de la Caleta y lo entregaron atrás de la casa de Manuel de Piedras, negro que tenía una escuela de niños.

Hasta aquí llegan los datos mencionados en las declaraciones, lo que sucedió después no se sabe. ¿Mariana habrá logrado su objetivo de ponerle los cuernos a su marido? Lo mas seguro que con o sin hechizo lo hubiera hecho, cuando menos con el mulato que le ayudo.

No se conoce como termino este caso, pero en principio levanta sospechas: Pedro Martínez de Baldebarrano, un hombre español de 44 años, rechazado por Mariana es quien hace la acusación y unas horas antes del hecho le cuenta a su vecino, Sebastián de la Peña, como si quisiera crear una coartada. Se podría pensar que acusa a Mariana más por despecho que por descargo de su conciencia.

Los sesos de burro.

No tratare de darle una explicación al uso de pócimas, hechizos o rituales que usaban las personas durante la época novohispana y su gran variedad de usos que van desde conocer el futuro, o hechos a gran distancia, atraer al ser amado o cambiar la conducta de otra persona, como el caso de los sesos de burro cuyo resultado era el lograr la docilidad de un hombre.

Este “remedio” no fue el único entre las mujeres novohispanas, ya que había otro preparado con la planta de toloache y que aun es utilizado. Supuestamente, se buscaba lograr que el estado mental del individuo se debilitara haciendo susceptible de aceptar sugerencias e indicaciones sin provocar  rechazo, ni cuestionamientos.  En otras palabras, los sesos de burro eran “…para “amansar” a maridos celosos y violentos, ya fuera para tenerlos obedientes e incluso inofensivos si se tratara de engañarlos.”

“Así en el imaginario hispano medieval y en la tradición medica clásica, los sesos de asno al ser ingeridos por un varón, en forma de pasta o de polvos molidos y secos en forma continua, provocaban en el desafortunado marido, amante o amancebado, una disminución de inteligencia, una inclinación a la mansedumbre y a ser guiado por otros, un paulatino furor o frenesí lubrico, palpitaciones del corazón que ocasionarían melancolía y sinsabores.

Todos los anteriores efectos en conjunto, causarían la muerte de la victima por aparición de humores malignos, inflamación y congestión de meninges y órganos, así como la depravación de juicio y sensibilidad luego de cierto tiempo de administrar dosis en sus alimentos o bebidas, por lo que los sesos de burro se consideraron veneno y los que lo administraban subrepticiamente, como envenenadores sujetos a todas las penas y procesos civiles y religiosos del imperio español.” (3)

En el caso de la Nueva Veracruz no se detalla el modo de preparación, pero en otros casos en la región de Celaya, Guanajuato, se profundiza en el modo de prepararlo y servirlo, por ejemplo, en 1614, el español Antonio Camargo describe como María de Olmedo, quien engañaba a su marido:: Tostó y quemo los sesos, luego los hizo polvo, moliéndolos, quedando listos para añadirlos a la comida del marido.

Consejo final.

Solo queda por último recomendar que cuando coma tacos de sesos, lo piense dos veces, no vayan a ser de burro y posteriormente le empiece a crecer la cornamenta.

*

Fuentes documentales y referencias en la web:

(1) AGN, Inquisición, vol. 503, exp. 19, f. 434

(2) AGN, Inquisición, vol. 179, exp. 20,

(3) Los sesos de burro amansador mágico en el blog Brujerías y Hechicerías en Mexico, consutado el 10 de marzo de 2013. (Leer aquí)  

***

Notas relacionadas:

Veracruz en 1598: Oración para atraer al hombre deseado

*

(Click en imagen para leer más)

Banner veracruz historia

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: