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1955: Construcción de la glorieta y estatua de Salvador Díaz Mirón en Veracruz.

20 diciembre 2011

Glorieta inaugurada en 1955 en homenaje a Salvador Díaz Mirón. La estatua es del escultor Juan F. Olaguíbel. Los trabajos de tallado de la piedra fue de Davíd y Joaquín Gutiérrez. Foto: Google maps.

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En 1953, el centenario del nacimiento de Salvador Díaz Mirón, las autoridades de Veracruz decidieron construir un nuevo monumento de mayor tamaño y dignidad para el poeta más importante de la ciudad. El 14 de diciembre de 1953 se colocó la primera piedra en un acto solemne. Este monumento consistió en una glorieta ubicada en la avenida del misma nombre, que a su vez era la entrada a la ciudad y puerto de Veracruz. El 12 de junio de 1955 fue inaugurado con la presencia de las principales autoridades del estado y familiares del poeta.

Al paso de los años la historia de su construcción se ha perdido, o cuando menos se mantiene muy escondida, ya que no es pública, conservándose solo algunos datos generales sobre su autor. Este mismo desconocimiento llevo a su destrucción en el 2009, junto con los intereses económicos de Jon Rementería Sempé, presidente municipal en turno.

HISTORIA DE LA GLORIETA DÍAZ MIRÓN

Placa de bronce y marmol.

A Salvador Díaz Mirón, inmediatamente después de su muerte, el 12 de junio de 1928, se le rindieron tributos tanto a nivel local como nacional. El día 16 de junio fue enterrado en la Rotonda de los Hombres Ilustres. de la ciudad de México.

En la ciudad de Veracruz, el ayuntamiento dispuso, de inmediato, el cambio de nombre a su más bella avenida, para honrar al poeta, así la avenida de la Libertad desde entonces lleva el nombre de Salvador Díaz Mirón. El cambio de denominación fue a solicitud de los señores Guillermo Esteva y Manuel Aladro, (1) para recordar tal hecho, se colocó una placa de bronce y mármol. Se desconoce que ocurrió con ella. (2)

Busto.

En Veracruz, seguramente fue constante, la idea de levantar un monumento con busto o estatua, pero se tienen noticias comprobadas hasta 1939 sobre la decisión de levantar una estatua en su honor. (3) Esta idea se concreta entre 1941 y 1942, cuando se realiza y coloca un busto sobre un pedestal en la avenida.

A principios de 1941, Guillermo H. Rodríguez, presidente municipal de Veracruz, promovio la realización del monumento a la memoria de Salvador Díaz Mirón. El 14 de febrero, envió un oficio al rector dela UNAM, quién lo canalizo a la Escuela Nacional de Artes Plásticas, en donde se resolvió llevar a cabo un concurso por invitación para seleccionar el monumento. El director dela Escuela Nacional de Artes Plásticas, Manuel Rodríguez Lozano, propuso 7 escultores que podrían ser invitados: Fidias Elizondo, Luis Ortíz Monasterio, Modesto Barrios, Carlos Bracho, Ignacio Asúnsolo, Ramiro Gaviño y Federico Canessi. El Ayuntamiento estableció, originalmente un premio de $2,000.00 pesos para el ganador. (4) Al final el premio consistio en $2,700.00 pesos.

El concurso fue convocado por el Ayuntamiento, con la colaboración del Ateneo Veracruzano y las Cámaras de Comercio del puerto.

 El ganador del concurso resulto ser  el escultor Ignacio Asúnsolo, quien realizo el monumento que consistía en un busto con su pedestal, de modesto tamaño. En el pedestal tenia inscrita la frase: “Nadie tendrá derecho a lo superfluo mientras alguien carezca de lo estricto.”

Siendo inaugurado en enero de 1942, ubicado al final de la avenida que lleva su nombre (o entrada a la ciudad, como desee verse) y donde comenzaba la carretera en dirección a México (Av. Díaz Mirón y Bolivar). (5)

Este busto permaneció en su lugar por 13 o 14 años, hasta que se construyo la glorieta con un monumento mayor. No se sabe la fecha exacta que se quito y lo que paso con el busto. ¿Estara en algún otro lugar de la ciudad de Veracruz?

Glorieta.

En 1953, con motivo de celebrarse el centenario del nacimiento de Salvador Díaz Mirón el Ayuntamiento de Veracruz  estableció una Junta Organizadora del Homenaje Nacional a Salvador Díaz Mirón, entre las principales actividades que llevo a cabo esta Junta fue el concurso “Estudio critico de la obra poética de Salvador Díaz Mirón” y la construcción del monumento.

En alcalde del puerto de Veracruz era el licenciado Arturo Llórente González, a quién se le reconoce como el principal promotor de la construcción de este monumento de mayor tamaño y dignidad para el poeta, acorde a su trascendencia, pero la idea venia de más atrás y más arriba. El gobernador Marco Antonio Muñoz Turnbull en su primera visita al puerto, durante la primera semana de abril de 1951, expuso que entre su propósitos era “erigir una estatua al gran poeta Salvador Díaz Mirón, en una enorme plazoleta que se construirá a la entrada principal de la ciudad.” (6)

El encargo del monumento se hizo al escultor Juan Fernando Olaguibel y el 14 de diciembre de 1953, se coloco la primera piedra para el nuevo monumento dedicado al bardo veracruzano, que se componía del diseño de la glorieta con la estatua de cuerpo entero. 

Al cumplirse el 1er. centenario del nacimiento del poeta veracruzano Salvador Díaz Mirón, las autoridades, los intelectuales y los distintos grupos sociales del puerto veracruzano se reunieron para rendir un emocionado homenaje al gran bardo jarocho.

A las 11 de la mañana, en la glorieta que forman en Veracruz el bulevar: y la Av. Simón Bolívar, se verificó ceremonia de colocar la 1ª. piedra del monumento que habrá de erigirse en memoria de Salvador Díaz Mirón. Asistieron las autoridades locales y se pronunciaron discursos alusivos. Por la noche, en el teatro Principal, se verificó una velada literaria en la que se hizo la entrega de premios del concurso llevado a cabo recientemente. (7)

El domingo, 12 de junio de 1955, se realizó la inauguración oficial de la glorieta y monumento a Salvador Díaz Mirón,  el acto protocolario fue presidido, básicamente, por el gobernador Marco Antonio Muñoz Turnbull; las dos hijas del poeta, Carmen y Rosa, pero también estaban el diseñador del conjunto, el escultor Juan F. Olaguibel; director general del INBA, Miguel A. Acosta, el presidente municipal, Arturo Llórente,  el general Alejandro Mange, jefe de la 26ª. Zona Militar. El monumento se erigió con cooperación gubernamental y privada.

HOMENAJE A DIAZ MIRON.

VERACRUZ tenía una deuda con uno de sus hijos más preclaros: Salvador Díaz Mirón, el gran poeta, que supo cantar con profundo sentimiento las bellezas de su patria chica y las emociones de México, para adquirir con el ritmo de sus versos , cumbres de fama internacional. Y esa deuda quedó saldada la mañana luminosa del domingo doce de (Junio)* de mil novecientos cincuenta y cinco, cuando una multitud integrada por varios miles de personas, en la que figuraban las autoridades del Estado, destacados hombres de negocios, profesionistas, niños de las escuelas, marinos, industriales, intelectuales y obreros, formando ese grupo fuerte y compacto que es el auténtico pueblo, llegaron hasta la amplia y hermosa avenida que lleva el nombre de Díaz Mirón, para develar su monumento, que remata la figura arrogante y retadora del poeta, su mano izquierda mostrando el dolor de una herida y la derecha señalando, “que nadie tiene derecho a lo superfluo mientras alguien carezca de lo estricto”, en cuya frase se inspiró el escultor Juan Olaguíbel, para realizar una obra maestra, a la altura del excepcional bardo y con el contenido poético y sentimiental que animó a todos los que contribuyeron a su realización. Los cimientos del monumento, las variadas secciones de cantera que contiene, los artísticos relieves que ponen al descubierto la enjundiosa creación diazmironiana y la escultura que refleja con fidelidad la vigorosa personalidad del poeta, tienen la raigambre popular procedente de los distintos sectores sociales encabezados por el Ciudadano Gobernador del Estado, Lic. Marco Antonio Muñoz, decidido impulsor de la cultura en Veracruz. A su aportación, siguió la de un grupo progresista de industriales que demostró su devoción a la provincia y su amor a las letras y las artes, brindando su colaboración a la consecución de los trabajos arquitectónicos y escultóricos Al lado de ese importante sector — que activamente contribuye al progreso de México — y de los particulares, compartiendo las mismas emociones e inquietudes y como digna representación del otro factor de la producción, los trabajadores de Veracruz significaron por conducto de sus agrupaciones sindicales, su simpatía a esta obra, brindando su valiosa contribución económica que ayudó a la realización.

Y ahí está, frente a la entrada a la heroica ciudad, junto al mar que arrulló su niñez, su juventud y su poesía lloró a la hora de su muerte — como Veracruzy todo México — , la figura arrogante y retadora del poeta, en su doble personalidad de artífice del verso y de hombre que supo forjar una gran obra social con el maravilloso cincel de su pluma.” (8)

 * Nota: en el original tiene el nombre del mes equivocado al asentar que fue en MAYO.

El monumento después de su inauguración permaneció como sitio de referencia por ser la entrada a la ciudad desde la carretera de México y ser la intersección con otra avenida importante: Simon Bolivar. Con el paso de los años y el crecimiento de la ciudad, la avenida continuo prolongándose y sus alrededores se urbanizó totalmente, perdió esta connotación y solo quedo como un punto de referencia dentro de la ciudad. La glorieta fue lugar de reunión para las celebraciones de natalicio y fallecimiento a Salvador Díaz Mirón. o de inicio de recorridos políticos y de otros, como el 10 de marzo de 1976, cuando el mariscal Josip Broz “Tito”, presidente de Yugoslavia visito el puerto:

Los mandatarios de México  y Yugoslavia, acompañados de sus esposas, descendieron del camión y subieron a un vehículo descubierto, en la glorieta Díaz Mirón; desde este lugar hasta la plaza, miles de niños con banderas de ambas naciones saludaron el paso de los dos jefes de Estado. Tito cambió la camisa, corbata y saco por la tradicional guayabera mexicana y utilizó un pequeño sombrero de palma para protegerse de los rayos solares. (9)

Así, fue hasta el 2009, cuando el presidente municipal en turno, Jon Rementeria Sempé decidió demolerla por estorbarle en sus planes de construcción de un tren urbano. Solo la estatua se salvo de ello. El proyecto del tren no se concreto pero continúan los planes de introducir un metrobus en dicha avenida. (ver: Destrucción de la glorieta de Salvador Díaz Mirón en Veracruz)

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DESCRIPCION DE LA GLORIETA

Autores: El presidente municipal, Arturo Llórente le encargo todo el conjunto al escultor Juan Francisco Olaguibel, quien realizo el diseño tanto de la estatua como de la glorieta.

El vaciado en bronce de la estatua fue realizado por algún miembro de la familia Gutiérrez (10).  El tallado de los relieves fueron realizados por David y Joaquín Gutiérrez. Los miembros de la familia Gutiérrez, parece que también, estuvieron a cargo de la construcción y el labrado de toda la piedra de la glorieta. (11) 

Descripción. La glorieta esta compuesta por la estatua de cuerpo entero al centro sobre un muro semicircular de piedra volcánica color negro y dos relieves con alegorías de la poesía de Díaz Mirón. En cada uno de los extremos del muro estaban una placa conmemorativa de bronce. Al pie de este muro, rodeando el muro, había una fuente con dos chorros laterales, la que a su vez rodeaba un andador. Al frente del monumento una explanada en forma de “V” y la mínima escalinata de apenas dos peraltes.  El resto del perímetro había dos pequeños accesos y el resto era área verde con una ligera inclinación para dar la sensación de una ligera elevación del conjunto.

Materiales y medidas generales: La altura total del conjunto era de 7 m. La estatua fue realizada en bronce, los relieves  con las alegorías ocupaban un área de18 metros cuadrados realizadas en piedra Chiluca de la cantera Púlpito del Diablo (ubicado cerca de Amecameca, Edo. de México), se ocuparon 400 metros cuadrados de piedra recinto (de origen volcánico y color negro) para la plataforma y escalinatas de la glorieta.  (12)

El conjunto se conservo, casi,  intacto por mas de 54 años, debido al tipo de materiales empleados en su construcción. Los daños que tenia, antes de su destrucción, eran menores, solo algunas piezas perdidas en guarniciones y pisos.

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Referencias bibliográficas y notas.

(1) Taracena, Alfonso, La verdadera revolución mexicana: etapa. 1928-1929, Volumen 82 de Colección Figuras y episodios de la historia de México, Volumen 14 de La verdadera revolución mexicana. México: Editorial Jus, 1960, p. 95

(2) Olivo Lara, Margarita, Biografías de veracruzanos distinguidos, Volumen 1, México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1998,

(3) Revista hispánica moderna, Volumen 5, New York: Hispanic Institute in the United States, Universidad de Buenos Aires. Instituto de Filología, Columbia University. Hispanic Institute; 1939, p. 247

(3) América: revista dela Asociación de escritores y artistas americanos, Volumen 1,Número 1, Pastor del Río, Habana: Impreso por Arellano y cía., 1939, p. 83

(3) Rafael DOMINGUEZ, Monumento a Díaz Mirón. Artículo publicado en El Dictamen, de Veracruz, el 23 de noviembre de 1939. en Díaz Mirón, Salvador, Antonio Castro Leal (edi) Poesías completas, 1876-1928, Autores Clásicos Mexicanos, 1941, p. 318

(4) Sánchez Arreola, Flora Elena,Catálogo del archivo dela Escuela Nacionalde Bellas Artes, 1857-1968: Archivo Histórico del Centro de Estudios sobrela Universidad, Volumen 57 de Estudios y fuentes del arte en México, México: UNAM, 1998. P. 113

(5) Tibol, Raquel, Diversidades en el arte del siglo XX: para recordar lo recordado, Universidad Autonoma de Sinaloa, 2001, p. 59

(6) Hispanoamericano, semanario de la vida y la verdad, Vol. XVIII Núm. 467, 13 de abril de 1951, [México] :Tiempo, 1951, p. 10

(7) Hispano americano, [México] : Tiempo, 1953. p. 12

(8) Hoy, Núm. 957, 25 de junio de 1955, p. 34

(9) Hispano Americano, Volumen 68,Número 1768, 12 de marzo de 1976, [México] : Tiempo, S.A. de C.V., 1976, p. 5

(10) En entrevista a Víctor Gutiérrez Guerra en el 2010, en relación al monumento Rey Colimán de Juan F. Olaguibel que él “no era fundidor ni labraba la piedra; los escultores constructores fueron mi abuelo y mi padre, Agustín y Joaquín Gutiérrez, en 1954”, por lo tanto, deja a Olaguibel como el escultor diseñador. Entrevista a Víctor Gutiérrez Guerra, Diario de Colima, 14 de noviembre de 2010.

(11) Así lo da a entender Víctor Gutiérrez Guerra al asentar : “(…) También se construyó la plataforma y escalinatas de la plaza del monumento, fueron400 m en piedra Recinto (…)“ en el libro: Gutiérrez Guerra, Victor, Víctor Gutiérrez: escultor, México: Universidad Autónoma del Estado de México, 2001, p. 51.

(12) Gutiérrez Guerra, Víctor, Víctor Gutiérrez: escultor, México: Universidad Autónoma del Estado de México, 2001, p. 51.

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Notas relacionadas: 

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2 comentarios leave one →
  1. Alberto S. permalink
    4 marzo 2013 2:43

    Hola, con respecto a tu duda del busto, yo estudie en la primaria salvador diaz miron que esta en juan enriquez entre diaz miron y lafragua, y a la entrada cuenta con un busto del poeta, no se si sea replica o el original que buscabas ya que esa escuela ya tiene muchos años….saludos !!

    • 6 marzo 2013 10:27

      Gracias por su ayuda y es muy probable que usted este e lo cierto. Habra que investigar, ya les contare que es lo que encuentro. Saludos.

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