Skip to content

1957: La conquista / Francisco Rivera Ávila.

30 enero 2018

Tras desembarcar en Veracruz, Hernán Cortés comió con los embajadores del soberano azteca Moctezuma. Pintura de Juan y Miguel González. 1698. Museo de América, Madrid. Crédito: Oronoz / Album / NationalGeographic.com.es

*

LA CONQUISTA

Autor: Francisco Rivera Ávila

.

Cielo azul y blancas playas

albo plumón de las aves;

y taciturnas y graves

—como recias atalayas—

dos islotes de esmeralda

el pabellón rojo y gualda

flotando en el mar bravio

entre el tumbo de las olas;

tierra adentro, el murmurio

de marciales caracolas.

.

Placer de quedarse a solas

con la aventura soñada,

—naves que arden, rojo fuego—

se corta la retirada

y aquí se queda el gallego.

.

Se hace el cuento luego, luego,

caracolean los caballos

ronco estalla el arcabuz,

vomita truenos y rayos

—queda la ciudad sin luz—

.

Se instala pronto una cruz

hay misa, doctrina y coro,

tiemblan indios asustados

—luna de plata, sol de oro—

ambición en los soldados.

.

De sus huestes resguardado

llega el gordo de Cempoala

con actitud muy ambigua,

entonces Cortés se instala

sin temores en La Antigua.

.

Ahí la fiebre y la nigua

los castiga de tal modo

que el sitio con prisa ahuecan;

y con bagajes y todo

regresan a Chalchihuecan.

.

Montes y médanos trepan

van entre zarza y cadillo

y un sol que es de puro fuego,

—anota Díaz del Castillo

esto, que supimos luego—

.

Cédula real, blanco pliego,

se trama el primer trinquete

—ya se piensa en la Alcaldía—

brillan espada y mosquete

y empieza la algarabía.

.

Se alista la artillería,

Cortés trepa el altiplano,

se principia la conquista

—y en el tapete del llano

nace el primer agrarista—

.

La Vera Cruz ya se alista

se queda Juan de Escalante

al mando de la ciudad;

y se clava un arbotante

que ahuyenta la obscuridad.

.

Cortés con temeridad

llega hasta Tenochtitlán,

y mientras aquí en la playa

al pobrecito de Juan le dan

en la mera yaya.

.

Baja Cortés a la playa

llega Panfilo Narváez

echando rearta bala

dice Cortés: tú que traes!

y lo derrota en Cempoala.

.

Fuente: Rivera Ávila, Francisco, Veracruz en la historia y la cumbancha: con una selección de poemas jarochos, México: Corona-Castillo, 1957, p.9

***

Notas relacionadas:

1519: Del desembarco de Cortés a la fundación de Veracruz.

Cementerio en el campamento militar de Hernán Cortes en 1519.

Anuncios

Hotel Veracruz: Breves datos sobre su historia.

27 enero 2018

Hotel Veracruz. Fuente de foto: Ostar Grupo Hotelero.

*

El Hotel Veracruz Centro Histórico, también conocido como Hotel Veracruz, está ubicado en la avenida Independencia esquina con la calle Miguel Lerdo, de la ciudad de Veracruz.  Es uno de los edificios que rodean el zócalo de la ciudad, construido a mediados del siglo XX bajo una ola de “modernidad” que concebía a la ciudad con edificios tipo rascacielos y donde poco importaba demoler antiguas casas del centro histórico porque solo se consideraban dignos de conservarse unos cuantos edificios que destacaban por su ornamentación o por considerarlos significativos.  Tardo varios decenios en concebirse la conservación y restauración de edificios con características propias de la ciudad, y sobre todo, el plantearse aquella arquitectura de acompañamiento, tendencia en donde entro la total renovación formal de este edificio.

Antecedentes del sitio

Los antecedentes de los solares en donde se construyó el Hotel Veracruz se remontan a la traza urbana que se hizo en 1597, cuando aún esta ciudad se denominaba Buitrón. Entre los primeros propietarios del solar de la esquina se identificó a un Cosme Gutiérrez en 1608. Al correr de los siglos los solares primigenios se dividieron y  a finales del siglo XVIII, el dueño de una de esas fracciones fue la corporación de los Cinco Gremios Mayores. En el siglo XIX, uno de los propietarios fue Dionisio José Velasco, y en el siglo XX, en la esquina estuvo un expendio de la Lotería Nacional, administrado por Alfredo Fernández y Fernández. Esa casa y la que fue su contigua, sobre la avenida Independencia, se fusionaron para formar un gran predio en donde se construyó el hotel.

La fecha de la demolición de las casas no se conoce pero ya se había efectuado para 1951. ¿Existió algún proyecto? No se sabe pero permaneció baldío por algunos años. En una fotografía de 1952, se deja entrever que se ocupaba como estacionamiento.

Proyecto y construcción.

Es alrededor de 1955, (1) cuando la Lotería Nacional decidió construir un hotel en ese solar. El diseño fue realizado por el arq. Luis Guillermo Rivadeneyra Falcó (2) y su construcción se terminó en 1957.

Hubo varios intentos por inaugurar el hotel pero permaneció cerrado. El 6 de julio de  1959, en gira de trabajo el Secretario de Salubridad, José Alvarez Amézquita  “tuvo un cambio de impresiones con el licenciado Francisco Ramírez Govea, Presidente de la Junta Municipal de Asistencia, con quien examinó las posibilidades de poner en servicio edificios de asistencia, que por valor de 50 millones de pesos existen en este puerto. Uno de esos edificios es el Hotel Veracruz, que costo treinta millones de pesos y nadie quiere alquilar, debido a lo costoso del mantenimiento y otros factores.” (3)

Nada sucedió en los siguientes años. Hasta principios de abril de 1961, la inauguración se había pospuesto varias veces, poniendo diversos pretextos, el último había sido “que se había abierto un concurso para la manufactura del mobiliario.” En esas mismas fechas existió el proyecto de convertirlo en edificio de departamentos. (4)

Inauguración y cambios de propietarios.

En estos andares,  paso otro año y es hasta el 12 de abril de 1962, que el gobernador Antonio M. Quirasco inauguró el hotel, que costo en total  de 40 millones. (5) Esto quiere decir que para su puesta en servicio se invirtieron otros diez millones.

El hotel desde antes de su inauguración se anunciaba como Hotel Veracruz pero por una foto de esa época, parece que el intento de que llevara el nombre de Hotel Lotería Nacional.

En los primeros años de servicio, el hotel fue administrado por la gerencia del Hotel Diligencias. (6) Debió existir algún acuerdo entre el gobierno y los dueños de dicho hotel, que eran los españoles Laureano y Antonio Carus Pando. (7)

En el proyecto se estimaba que tendría 144 habitaciones, pero abrió con 148, (8) debió haber algún ajuste en el momento de la construcción. En 1962, se promocionaba como:

“El magnífico y recién inaugurado Hotel Veracruz tiene para usted los mejores, más modernos y eficientes servicios de la industria hotelera:

Baños de vapor y turco, bar y clubes nocturnos, altas terrazas para gozar de la amplia perspectiva porteña, clima artificial, agua pura y espléndida cocina. Atención esmerada y absoluta limpieza.” (9)

El club nocturno o cabaret llevó por nombre La Fontana, el Salón Club Las Gaviotas estaba en el 8º piso, además tenía  cafetería, fuente de sodas, 2 bar-lounge y alberca.

A principios de abril de 1982, la propiedad del hotel pasó de la Lotería Nacional al Gobierno del Estado de Veracruz. (10)

Remodelación.

A finales del gobierno de Agustín Acosta Lagunes, se intervinieron varios edificios de los centros históricos de Xalapa y Veracruz, construidos con un estilo funcionalista para cambiarles las fachadas con un lenguaje arquitectónico que recordaba a las antiguas construcciones coloniales o decimonónicas. Eran tiempos en donde estaba penetrando una corriente arquitectónica conocida como Posmodernismo. En la ciudad de Veracruz, los dos edificios modificados fueron el Edificio Trigueros y este hotel. (11)

El edificio se le quitó dos niveles, dejándolo de una altura similar al edificio del Hotel Diligencias, esto al final repercutió en la disminución  de habitaciones a 116: 104 cuartos y 12 suites. (12)

El cambio en la forma y estilo, a nivel general, se ejecutó de la siguiente manera: En la planta baja se cubrieron las esbeltas columnas con una serie de gruesos pilares y arcos, decorados con pilastras, cornisas y balaustradas. En el primer nivel de demolió la cubierta de la terraza dejándola descubierta, también se recubrieron las columnas, en los dos cuerpos que se interceptan se modificaron las ventanas, con una proporción, ritmo y decoración semejante a las usadas en casas antiguas, y a la mayor parte de ellas se les puso balcón de madera. Sin duda, se buscó integrarlo a un contexto urbano idealizado en donde la gran mayoría de los inmuebles habían sido modificados.

El hotel fue reinaugurado en noviembre de 1987, por el gobernador Fernando Gutiérrez Barrios. (13)

Del IPE a Slim.

El 30 de noviembre de 1989, en el Tercer Informe del gobierno estatal se anunció que los activos del hotel se transferirían al Instituto de Pensiones del Estado (IPE). (14) Tal como ocurrió.

Alrededor de 1995, el hotel fue vendido a la cadena de hoteles Calinda, propiedad de Carlos Slim, en 20 millones de pesos; (15) desde entonces, el hotel no ha cambiado de dueños pero actualmente lo manejan administrativamente con Ostar Grupo Hotelero, que es la operadora turística del Grupo Carso creado en 2009. Esto tuvo como consecuencia que primero cambiara su nombre a Hotel Calinda Veracruz y en los años recientes se le conoce oficialmente como Hotel Veracruz Centro Histórico. (16)

*

Referencias:

(1) En el libro El impacto del comercio y el turismo en el desarrollo de la ciudad de Veracruz, retomando el dato del libro: 100 obras Veracruz-Boca del Río,  equivocadamente señala que se inauguró en 1955, posiblemente se confundió con el año del proyecto.

(2) “Funcionarios del C.A.P.F.C.E”, en Arquitectura: selección de arquitectura, urbanismo y decoración, número 63, México, Septiembre de 1958, p. 134.

(3)“Una de las metas del gobierno”, El Informador, Guadalajara, 7 de julio de 1959, p. 1

(4)“Urge que funcione un hotel”, El Informador, Guadalajara, 5 de abril de 1961, p. 8.

(5)“Arribara el gobernador”, El Informador, segunda sección, Guadalajara, 12 de abril de 1962, p. 11.

(6)Wilhelm, John, John Wilhelm’s Guide to Mexico, Third Edition, McGraw-Hill, 1966, p. 287.

(7) Sentíes Santos, María Eugenia y Guillermo Moreno Chazzarino, El impacto del comercio y el turismo en el desarrollo de la ciudad de Veracruz, Veracruz: Canaco, 2016, p. 192.

(8)Wilhelm, John, John Wilhelm’s Guide to Mexico, Third Edition, McGraw-Hill, 1966, p. 287. / Mexico and Central America; a catalog of complete travel information, Washington, D.C., American Automobile Association, 1964, p. 203.

(9) Revista Jarocha, México, 1962, números 19-22.

(10) The Mexico Report, número 6, Texas, abril de 1982, p. 18.

(11) Aguilera Mejía, María de la Luz,  Veracruz: cifras y perfiles, 1970-1990, Volumen 1, Xalapa: Universidad Veracruzana, 1995, p.53.

(12) Directorio de hoteles México, Mexico:  Directorio de Hoteles México S.A. de C.V , 1992, p. 149

(13) Sentíes Santos, María Eugenia y Guillermo Moreno Chazzarino, El impacto del comercio y el turismo en el desarrollo de la ciudad de Veracruz, Veracruz: Canaco, 2016, p. 192 y 237.

(14)Delgado Rannauro, Dante, Tercer informe de gobierno, Veracruz: Gobierno del Estado de Veracruz, 1989, p. 30.

(15) Barcelata Chávez, Hilario, La economía veracruzana retrovisión y realidades (1998-2010), Xalapa; Universidad de Xalapa, 2010, pp. 197. En cuanto al año que fue vendido el hotel en diversos sitios web se maneja que fue en los primeros años de gobierno de Miguel Alemán Valdes, ese es un dato equivocado que ha extendido y aceptado como cierto, incluso en las discusiones del congreso estatal en el 2014. Además de los datos proporcionados por este autor se puede comprobar de manera indirecta con el nombre del hotel que ya en 1998 era conocido como “Hotel Calinda Veracruz” dado por el nuevo propietario, mientras que Miguel Alemán asumió la gubernatura en diciembre de ese año, si él lo hubiera vendido, habría sido en 1999 o el 2000.

(16) Sitio web: www ostar.com.mx

Casas antiguas que se demolieron alrededor de 1950, allí  luego se construyó el Hotel Veracruz. A la izquierda, el Hotel Diligencias. Fotografía de fines de los años 1920s. Fotógrafo: Cepeda.

*

Panorama del zócalo de Veracruz a principios de los años 1950s. A la derecha, la esquina del Palacio Municipal y a la izquierda, solo se ve un anuncio de la Lotería Nacional colocado en la esquina del Hotel Diligencias. Esta postal fue utilizada en agosto de 1951, y se puede comprobar que las antiguas casas de la esquina de Lerdo e Independencia ya no están. En ese solar años después se levantó el Hotel Veracruz.

*

Avenida Independencia esquina calle Lerdo, a la izquierda el Hotel Prendes, y al fondo, el zócalo y la parroquia. En la parte inferior de la foto, se ve el solar ya vació solo quedaba parte de la paredes de las antiguas casas, el coche parece indicar que se usaba como estacionamiento. Esta imagen es de 1952, como lo delata la propaganda política con la fotografía de Adolfo Ruiz Cortines, candidato del PRI (luego presidente de la república).

*

Noviembre de 1956.- Grupo de alumnos del Instituto Hidalgo frente a la fuente de las ranitas en el Zócalo de Veracruz. Al fondo, el edificio del Hotel Veracruz en construcción. Fuente de foto: Miguel Zamudio Aguirre/Facebook

*

Grupo de agentes de tránsito en la Plaza de Armas, posando de manera chusca. Al fondo se ve parte del edificio del Hotel Veracruz en construcción. Año: 1956ca.

*

Panorámica del zócalo visto desde el Palacio Municipal. A la izquierda, la parroquia, al centro el Hotel Diligencias y a la derecha, el Hotel Veracruz, aun en obra negra. Se estima que la foto es de los primeros meses de 1957.

*

Julio de 1957.- Tranvía circulando frente al zócalo de Veracruz y el hotel Diligencias. Al fondo, el Hotel Veracruz recién terminado pero sin funcionar, ya que fue inaugurado hasta 1962.

*

Hay dos detalles en el edificio del Hotel Veracruz que permiten ubicar esta foto a fines de la década de 1950: un pequeño letrero en la esquina de la planta baja del hotel (presente en otras fotos de 1957); y la terraza inconclusa del último nivel.

*

En esta fotografía el hotel ya esta terminado, aunque todavía se ven algunas tapias. La casa que esta a su lado fue demolida antes de inaugurarlo en 1962, para usar el terreno como estacionamiento, por lo que puede estimarse fue tomada entre 1957 y 1962. Avenida Independencia entre las calles Juárez y Lerdo. Fuente: Fototeca Nacional.

*

El hotel Veracruz en junio de 1962, a pocos meses de inaugurado. La casa que estaba contigua, sobre la av. Independencia ya no estaba y en su lugar esta la entrada al estacionamiento.

*

Esta fotografía es curiosa por el nombre que ostenta: “Hotel Lotería Nacional”, aunque no se conoce la fecha en que fue tomada, se puede estimar que entre alrededor de 1962 y antes de 1965. El edificio ya era conocido como “Hotel Veracruz” desde cuando menos 1960, fue inaugurado en 1962 con ese nombre y diversas publicaciones de los años 1960s, se identifica con ese nombre, entonces ¿en que momento tuvo este letrero y por qué? Fuente de foto: : Paredes Ros/Facebook.

*

Hotel Veracruz y Prendes visto desde el Palacio Municipal. 1965ca.

*

Lobby del Hotel Veracruz en los años 1960s.

*

Uno de los dos bares del Hotel Veracruz en los años 1960s,

*

Habitación del Hotel Veracruz en los años 1960s,

*

Habitación del Hotel Veracruz en los años 1960s,

*

Estancia de una Suite del Hotel Veracruz en los años 1960s,

*

Panorama general del zócalo en la década de 1970.

*

***

Notas relacionadas:

1957: Nueva Escuela Josefa Ortiz de Domínguez en Veracruz.

Veracruz: Fotografías de turistas a mediados de los 1950s.

Fotos de Veracruz en los años 1950s.

1957: Nueva Escuela Josefa Ortiz de Domínguez en Veracruz.

19 enero 2018

Fachada de la Escuela Josefa Ortiz de Domínguez en la esquina de la av. Zaragoza y la calle Rayón de la ciudad de Veracruz. 1957.

*

La escuela primaria Josefa Ortíz de Dominguez se localiza en la esquina de la calle Rayón y la av. Zaragoza en la ciudad de Veracruz, desde 1957.

En 1882 se construyó el primer edificio de esta escuela en la esquina de la av. Independencia y la calle Rayón, mismo que fue demolido a finales de 1957, para levantar el edificio comercial y departamentos llamado Lotería Nacional, precisamente por ser esa institución la propietaria.

Los motivos dados para realizar el cambio no se conocen, sin embargo, se puede presumir que la plusvalía del terreno y su excelente ubicación fueron razones suficientes para motivar a políticos a facilitar el traslado de la escuela y la venta del terreno. No obstante se hayan esgrimido el mal estado del viejo inmueble o las nuevas tendencias en la concepción de los espacios educativos.

La fecha del proyecto e inicio de construcción no se conocen pero deben rondar los años de 1955 y 1956. El nuevo edificio lo diseñó el arquitecto Luis Guillermo Rivadeneyra Falcó y  puede definir como del estilo funcionalista. El inmueble estaba terminado a mediados de 1957 y se programó para inaugurarlo el 10 de septiembre de ese año, según una nota publicada el 30 de agosto en el periódico El Informador de la ciudad de Guadalajara:

Inauguración de una escuela.

Veracruz, Ver., agosto 29.- Por acuerdo del Presidente de la República, don Adolfo Ruiz Cortines, el próximo 10 de septiembre de inaugurará el nuevo edificio de la escuela “Josefa Ortiz de Domínguez”, construida en terrenos del hospital civil “Aquiles Serdan”.

La obra tiene un costo de un millón de pesos y fue construida directamente por la Lotería Nacional, haciendo de dicho centro escolar un auténtico palacio de la cultura, en una superficie diez veces superior a la del viejo edificio  que venia ocupando: se cuenta con mobiliario y equipos e instrumentos de especialización en secciones adecuadas, que son únicos en Veracruz. (1)

Al paso de los años, el inmueble ha tenido modificaciones, que cambiaron algunos aspectos de su estilo arquitectónico, pero conserva la mayor parte de sus elementos decorativos originales como las celosías, andadores  y su composición volumétrica. En el 2017, a los 60 años de construida, se le hizo una nueva barda que guarda cierta semejanza con la fachada del antiguo edificio de 1882.

Fuente:

(1) “Inauguración de una escuela”, El Informador, Guadalajara, 30 de agosto de 1957, pp. 2 y 3.

Fuente de fotos:

unavidamoderna.tumblr.com

Fachada principal con el pórtico de acceso y escaleras de la nueva escuela. Año: 1957.

*

Pasillo del segundo nivel visto desde del patio, en la planta baja el pórtico de acceso. Año: 1957.

*

Patio central con el edificio que esta cerca de la av. Zaragoza, pasillo que comunica ambos edificios y la barda que colinda con el antiguo hospital Serdan (hoy, IVEC). Año: 1957.

*

Estado físico de la fachada de la escuela que tenía hasta el 2017, con modificaciones y árboles que impedían reconocer plenamente el edificio construido en 1957. Foto: Google Maps.

*

Nueva barda construida en el 2017, con un diseño similar al antiguo edificio que estaba en la av. Independencia y atrás el edificio funcionalista construido en 1957. Foto: Grabiel Jimenez/Facebook,

***

Notas relacionadas:

Veracruz: Fotografías de turistas a mediados de los 1950s.

3a. Serie: Fotos del Parque Zamora en Veracruz (1950s)

Fotos de Veracruz en los años 1950s.

Veracruz: Fotos de Villa del Mar en los años 1950s (5a. Serie)

1993: La quema del viejo en Catemaco.

14 enero 2018

Un viejo reposa frente al portón en Catemaco. Foto: Leticia Arriaga Stransky.

*

En diciembre de 1993, la revista México Desconocido publicó un artículo sobre la quema del viejo en Catemaco, Veracruz, y además de las descripción de como se llevaba a cabo esta costumbre, exponiendo su punto de vista sobre su antigüedad y origen. En sí mismo, no aporta datos concretos pero si deja ver que hay otra otra visión, distinta a la que se fue formando en la ciudad de Veracruz.

Este artículo deja en claro que no se considera como una influencia porteña, sino que va más allá, haciéndola descender de tradiciones caribeñas y africanas. La raíz española o europea ni siquiera es mencionada.

En cuanto a su antigüedad, solo lo deja en que es “una antigua celebración”, aunque vaga puede entenderse que no se considera reciente o que algún anciano recuerde su inicio. Contrario a lo que sucedió en la ciudad de Veracruz, en donde por esos mismos años, principios de los años 1990s, se fue formando la hipótesis que se trataba de una tradición nacida en esa ciudad.

*

La quema del viejo.

Texto y fotografías: Leticia Arriaga Stransky.

La quema del viejo es una antigua celebración de las culturas del trópico y su origen, un tanto impreciso, parece tener nexos con el continente africano.

En Catemaco, la fiesta de fin de año tiene un matiz muy singular ya que en ella se lleva cabo la “quema del viejo”, tradición sincrética de carácter alegre que año con año y desde que se acuerdan los más viejos se lleva a cabo en la región de los Tuxtlas, en el extremo sur del estado de Veracruz.

Poco se sabe del origen de esta celebración y poca es la gente que se interesa en saberlo. Desgraciadamente ésta es una de las razones por las que las fiestas pierden su significado. Sin embargo, en esta región tropical del país la tradición musical es una necesidad de los pobladores y “el viejo”, como casi todas su celebraciones, tiene sus coplas que se entonan en toda la zona y que se han mantenido vivas hasta nuestros días gracias a la disposición musical de los lugareños y a la tradición oral.

La quema del viejo, fiesta de influencia africana y caribeña, fue llevada hasta las costas del Golfo de México desde épocas muy remotas. En el pasado se celebraba desde la vertiente del Papaloapan hasta el sur de Tabasco y aunque era mal vista por la Iglesia, tomó una especial fuerza en la región de los brujos, especialmente en Catemaco y en San Andrés Tuxtla, donde se celebra con más intensidad cada año:

Una limosna para este pobre viejo

que ha dejado hijos,

que ha dejado hijos, para el año nuevo

Ya don Ferruco se muere de tristeza

porque a media noche,

porque a media noche,

le vuelan la cabeza

El invierno se avecina y los nortes amenazan; los calores se han ido y la algarabía de chicos y grandes se deja sentir desde el interior de las casas de madera junto a la laguna. Estamos en Catemaco y, a puerta abierta, los habitantes del lugar preparan minuciosamente a su viejo con los trapos más gastados del abuelo.

Después de hurgar en el baúl y seleccionar los atuendos que vestirá el personaje y víctima de la celebración, lo rellenan de aserrín para darle forma y le introducen toda clase de cohetes que lo harán explotar en el momento adecuado.

Algunas veces, el viejo tomará la fisonomía de un campesino robusto con sombrero de palma y azadón; otras veces parecerá un minero o trabajador de Pemex, con botas anchas, “overol” y un casco metálico; también puede parecer un terrateniente o un ganadero con sombrero vaquero, cadenas de oro en el cuello y un gran puro en la boca; o un guerrillero con anteojos, barba ancha y un disparatado panfleto o, en fin, un simple borrachín. Pero eso sí, todos y cada uno de los personajes de la fiesta tendrán la expresión y los ojos del anciano que la imaginación familiar pueda darle.

Una vez creados los muñecos, los cuales simbolizan todas las buenas y malas experiencias que la comunidad y la familia que los hizo tuvieron en el transcurso de un año, van apareciendo uno por uno sentaditos en el portón de las casas, con letreros o con botellas en la mano para convertirse en espectadores de su propia fiesta.

Cuando todo está listo, al son de la marimba y el tambor los niños y jóvenes del pueblo salen disfrazados para representar la obra callejera y el drama de los últimos días del viejo. Los personajes principales son la viuda, el cura, el doctor y, por supuesto, otros ancianos danzarines. Últimamente y como resultado de la modernidad, salen también animales y seres de ultratumba que van cantando:

Ahí viene el viejo muriéndose de risa

porque a media noche,

 porque a media noche,

lo vuelven cenizas

La fiesta se convierte entonces en un recorrido por todas las calles del pueblo que dura varios días (generalmente del 24 al 31 de diciembre). Durante ese periodo los llantos y gritos de las viudas suenan en todas direcciones mientras los viejos son colocados a media calle para prenderles fuego. El drama general invade todo el pueblo y cuando los otros participantes logran alejar a las viudas vienen unos segundos de silencio y al son de la tambora los muñecos explotan vertiginosamente con todo y manos, cuerpo y cabeza hasta quedar convertidos totalmente en cenizas ante la algarabía de la gente.

Caminar en estos días por las calles de Catemaco es toda una aventura ya que los sorpresivos viejos pueden aparecer a la vuelta de la esquina cuando uno menos se lo espera.

Sí, la quema del viejo parece un cuento en el que uno puede participar fácilmente creando su muñeco, para hacerse una limpia de todo lo malo quemando todas las ideas pasadas, cantando y bailando para comenzar frescos y ligeros y renovados el año nuevo.

Fuente: Arriaga Stransky, Leticia, “La quema del viejo”, Mexico desconocido núm 202, diciembre de 1993, pp. 52-57

Novedades en el paseo del viejo en Catemaco: disfraces de animales y seres de ultratumba. Foto: Leticia Arriaga Stransky.

*

Disfraces diferentes a los tradicionales en el paseo del viejo en Catemaco. Foto: Leticia Arriaga Stransky.

***

Notas relacionadas:

1907: Se prohíbe el paseo del “Pobre Viejo” en Veracruz.

1911: Fiesta de año nuevo y el “Pobre Viejo”

1911: Celebración de fin de año y el Viejo.

1946: Tradición de Los Viejos en Veracruz.

1951-1953: El viejo en Veracruz y San Andrés Tuxtla.

1954: Veracruz: Los viejos de fin de año.

1986-1987: El año viejo del almanaque.

1992: El Viejo, una tradición porteña.

1994: Un poco más sobre la costumbre de quemar al viejo.

1998: El viejo en Veracruz.

Veracruz: Fotografías de turistas a mediados de los 1950s.

14 enero 2018
Veracruz plaza 1950s c turistas portales 03a blog 01

Vista parcial de la Plaza de Armas y el hotel Prendes desde la esquina de la av. Independencia y la calle Zamora, hacia el norte. Año: 1956ca.

*

En el sitio web: México en Fotos, recientemente el usuario “yayozarate” puso a la venta una serie de diapositivas a color de la ciudad de Veracruz, que por la semejanza entre ellas y que en algunas se ven a las mismas personas, se supone que las hicieron unos turistas extranjeros, hasta se podría suponer son del mismo día porque algunas fueron tomadas en la mañana, al mediodía y en el atardecer.

A las imágenes en ese sitio web se le sobrepuso un texto y el año 1947 pero en la descripción se indica que son de alrededor de 1953, ambos años son equivocados. La pista para fecharlas la da el Hotel Veracruz que estaba en construcción por lo que estas fotos fueron tomadas alrededor de 1956, por lo tanto, se tomó la decisión de borrarles el año sobrepuesto para evitar confusión.

Al no conocer nada sobre estos turistas y que hicieron en la ciudad, se organizaron las fotos haciendo un recorrido imaginario, sustentado solo en la proyección de las sombras, por lo que se supone partieron en la mañana de la Plaza de Armas, visitaron algunas calles y luego se dirigieron a la plaza de la República y muelles, para finalizar en la tarde en los portales y la Plaza de Armas.

Veracruz calle serdan 1950s c turistas 01a blog 01

Calle A. Serdán, entre la av. Independencia y Zaragoza. Año: 1956ca.

*

Veracruz calle Canal 1950s c turistas 02a blog 01

Casas con tendencias decorativas de mediados del siglo, destaca la casa recubierta de azulejos, aún existente, en la esquina de la calle Francisco Canal y el callejón Clavijero. Año: 1956ca.

*

Veracruz calle Canal 1950s c turistas 01a blog 01

Calle Francisco Canal, entre el callejón Clavijero y la av. Zaragoza. Este gran edificio fue demolido y desde hace muchos años solo es un terreno baldío, al fondo, se alcanza a ver el antiguo edificio del Ilustre Instituto Veracruzano. Año: 1956ca.

*

Veracruz calle bohorquez 1950s c turistas 01a blog 01

Callejón Bohorquez visto desde la calle A. Serdán, al fondo el Edificio Trigueros. Año: 1956ca.

*

Veracruz aduana muelle 1950s c turistas 01a blog 01

Turistas en la zona de muelles. Año: 1956ca.

*

Veracruz aduana muelle 1950s c turistas ulua 01a blog 01

Bahía con el Castillo de San Juan de Ulúa. Año: 1956ca.

*

Veracruz aduana muelle 1950s c turistas 02a blog 01

Muelle número 4 y al fondo, la isla de San Juan de Ulúa. Año: 1956ca.

*

Veracruz aduana muelle 1950s c turistas 03a blog 01

Turistas haciendo un recorrido por uno de los barcos atracados en el muelle. Año: 1956ca.

*

Veracruz aduana p5 1950s c turistas 03a blog 01

Plaza de la República y la calle Marina Mercante, desde la fachada de la Aduana Marítima, al fondo, los edificios de Telégrafos y Correos y la Estación Terminal. Año: 1956ca.

*

Veracruz aduana p5 1950s c turistas 02a blog 01

Hotel México, desde la Plaza de la República. Al fondo se ve parte del edificio del Hotel Veracruz, aún en construcción. Año: 1956ca.

*

Veracruz aduana p5 1950s c turistas 01a blog 01

Vista panorámica de Torre de la antigua iglesia de San Francisco y la Plaza de la República, desde el Hotel México. En la parte inferior de la foto, se ve el lote baldío en donde se construyó el edificio del Registro Civil en 1972. Año: 1956ca.

*

Veracruz plaza 1950s c turistas portales 02a blog 01

Restaurantes de los Portales de Lerdo. Año: 1956ca.

*

Veracruz plaza 1950s c turistas portales 01a blog 01

Restaurantes de los Portales de Lerdo. Año: 1956ca.

*

Veracruz plaza 1950s c turistas hotel 01a blog 01

Grupo de agentes de tránsito en la Plaza de Armas. Año: 1956ca.

*

Veracruz plaza 1950s c turistas hotel 02a blog 01

Grupo de agentes de tránsito en la Plaza de Armas, posando de manera chusca. Al fondo se ve parte del edificio del Hotel Veracruz en construcción. Año: 1956ca.

*

Veracruz plaza 1950s c turistas fuente 01a blog 01

Fuente de las ranitas, en medio de la Plaza de Armas. Al fondo, la puerta lateral de la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora. Año: 1956ca.

*

Veracruz plaza 1950s c turistas boleadores 01a blog 01

Grupo de boleros en la Plaza de Armas y a un lado de la av. Independencia. Año: 1956ca.

*

Veracruz plaza 1950s c turistas diligencias 01a blog 01

Portal del Hotel Diligencias. Año: 1956ca.

*

Veracruz plaza 1950s c turistas cafe 01a blog 01

Gran Café de la Parroquia en la esquina de la av. Independencia y la calle Zamora. Año: 1956ca.

*

Veracruz plaza 1950s c turistas cafe 02a blog 01

Gran Café de la Parroquia en la esquina de la av. Independencia y la calle Zamora. Año: 1956ca.

*

Veracruz plaza 1950s c turistas palacio 01a blog 01

Plaza de Armas y Palacio Municipal de Veracruz. Año: 1956ca.

***

Notas relacionadas:

Fotos de Veracruz en los años 1950s.

Veracruz: Fotos de Villa del Mar en los años 1950s (5a. Serie)

1901: El Viejo, una costumbre de la ciudad de México.

2 enero 2018

Alegoría del Año Viejo de 1874 y el Año Nuevo de 1875, mostrando la dualidad entre lo que quedaba atrás, los males, la pobreza, lo obscuro; y lo que representaba el nuevo: la esperanza, la riqueza, la luz. Publicado en La Ilustración Española y Americana, Madrid, 8 de enero de 1875, p. 13.

*

En 1901, Adolfo Prantl y José L. Grosó describen como era una la celebración del año nuevo en la ciudad de México y que consideran como una costumbre. Parte de la fiesta, después de las medianoche, era arrojar en el salón de la fiesta un muñeco de “luenga barba y cabello cano en quien se representa el año viejo: lo pisotean, lo vejan, lo acriminan, y le gritan mueras.”

Son evidentes las diferencias con el “Pobre Viejo” de Veracruz, aquí la costumbre era entre la clase media o alta, en un lugar cerrado y no se quemaba. En esto ultimo concuerda con las crónicas en 1907 y 1912, y con lo narrado por Eduardo Turrent Rozas.

La escena que describen Prantl y Grosó, se parece mucho a las alegorías del año viejo y nuevo que se publicaban en revistas y periódicos de aquella época.

Sobre su antigüedad y origen no hay nada, excepto que al considerarla como una costumbre puede suponerse que ya tenía varios años de llevarse a cabo.

***

742 Año Nuevo. — Termina un año, un año que es toda una historia para cada individuo; historia de muchas angustias, de muchos dolores, de muchas desventuras, de ilusiones y ensueños fracasados, de esperanzas que no han podido realizarse, de sucesos fatídicos que no se aguardaban de afanes inútiles, de fuerzas desperdiciadas, de luchas mil y de mil desventuras; historia sombría y dolorosa en la que apenas una que otra página blanca, luminosa, radiante habla de unas cuantas efímeras dichas.

¿Es el deseo de olvidar todos los sucesos adversos ocurridos en un año que agoniza, el que nos hace pensar en divertirnos durante las últimas horas que quedan del año viejo? ¿Es el gusto que nos causa el conocimiento de que ya no se sucederán los mismos males que nos agobiaron en ese año? ¿u acaso la esperanza, esa eterna mariposa que creemos á cada instante que va á ser nuestra y que nos burla de continuo, que huye revolando, siempre revolando á nuestra vista; esperanza de mejorar nuestra existencia, de realizar bellos proyectos, de obtener algunos bienes, de proporcionarnos el alivio de tantos males que siempre nos han acosado; esa esperanza ideal, loca, misteriosa, la que nos incita a divertirnos, á pasar alegres las primeras horas de un año nuevo? …..

Chi lo sa?……Mas ello es que ora en soberbios saraos, ora en bailes modestos; ya en suntuosos banquetes ó en intima y cordial tertulia, todos procuran esparcir el ánimo, divertirse y gozar.

Oiréis en los banquetes, cuando el reloj anuncia que un año nuevo se estremece con los primeros vagidos, el estallido de un tapón del champagne, que se desborda en arroyos de áurea espuma, y oiréis un hurra atronador; en los bailes, la orquesta toca diana y un mancebo implacable arroja enmedio del salón á un pelele de luenga barba y cabello cano en quien se representa el año viejo: lo pisotean, lo vejan, lo acriminan, y le gritan mueras, en tanto que una linda señorita aparece arrullando á un rorro blondín, recibido con agasajos, regocijo y entusiastas aclamaciones. En los teatros también se vitorea al año nuevo; y en la tabérna, y en la calle y en todas partes oís un ¡Viva el Año Nuevo! ……vibrante, entusiasta, inmenso……

Y el día primero, al despertar, tendréis ya las primeras tarjetas de felicitación que os envían la amistad ó el cariño, y á poco los aguinaldos; y luego los cordiales apretones de manos, los abrazos afectuosos, los recuerdos que os llegan de largas distancias y aun en la calle no oiréis otro saludo que el de le deseo á Vd. un año muy feliz….

¡Oh si, este día es feliz, es feliz para todos, todos se felicitan, todos reciben felicitaciones y todos sueñan, anhelan, esperan muchas venturas; mas ¡ay! este día pasa, no se repite y es, para no pocos seres, quizás el único de todo el año en que fueron felices!

Fuente: Prantl, Adolfo y José L. Grosó, La ciudad de México: novísima guía universal de la capital de la República Mexicana, Mexico: Juan Buxó y Compañía, 1901, p. 813.

***

Notas relacionadas:

1907: Se prohíbe el paseo del “Pobre Viejo” en Veracruz.

1911: Fiesta de año nuevo y el “Pobre Viejo”

1911: Celebración de fin de año y el Viejo.

1946: Tradición de Los Viejos en Veracruz.

1951-1953: El viejo en Veracruz y San Andrés Tuxtla.

1954: Veracruz: Los viejos de fin de año.

1986-1987: El año viejo del almanaque.

1992: El Viejo, una tradición porteña.

1994: Un poco más sobre la costumbre de quemar al viejo.

1998: El viejo en Veracruz.

1907: Se prohíbe el paseo del “Pobre Viejo” en Veracruz.

30 diciembre 2017

Alegoría de un “Año Viejo” publicado en el periódico La Opinión el 31 de diciembre de 1910.

*

Entre el 26 de diciembre de 1907 y el 3 de enero de 1908, el periódico La Opinión publicó una serie de cartas firmadas con los seudónimos “Un lector” y “Samuel” exponiendo sus puntos de vista ante la prohibición de sacar a pasear el “Pobre Viejo” por las calles de Veracruz. Medida impuesta por el Jefe Político del Cantón, el ingeniero Eulalio Vela. La prohibición incluyo la Noche Buena en donde solo se solía cantar y pedir el aguinaldo.

Es serie de cartas nos enseñan que lo que ahora se conoce como “El Viejo”, a principios del siglo XX se le denominaba “Pobre Viejo”.

Los ejemplares del periódico están dañados, hay partes que faltan o son ilegibles, pero por las palabras rescatadas se puede entender el sentido de los párrafos dañados.

Antigüedad y origen. Nada aportan en cuanto a estos rubros.  y solo se refieren a ella como una “costumbre típica de Veracruz”, “costumbre del pueblo” o “costumbre de antaño”, por lo que se  intuye entre líneas es que ambos le atribuían una antigüedad respetable y no conocida por ellos. Puede suponerse que de haber conocido “Un Lector” el supuesto origen de la protesta de trabajadores, lo hubiera esgrimido como un elemento de discusión y no hubiera aceptado la catalogación que le da “Samuel” como una “costumbre de antaño“.

El paseo.  “Un Lector” es quien aporta los datos que permiten tener una visión de cómo se llevaba a cabo esta tradición en esos años:

“[…] lo paseos y gritos de grupos […] llevando en procesión un disforme muñeco, representando al “Año Viejo.” Los mencionados grupos, formados casi siempre por individuos, muchas veces en lastimoso estado de embriaguez, recorren esa noche las calles, e invadiendo los portales, proporcionan á los extranjeros un espectáculo por demás repugnante y molesto; pues esas cuadrillas no abandonan una víctima sino después de haber recibido algunos (… …)”

“Los mismos grupos son también terror de las familias que á su aproximación se ven obligadas á cerrar las puertas para no ser molestadas y entonces los tienen allí, cantando (?) hasta que no se les dá para “ese pobre viejo.””

Los instrumentos usados por estos grupos eran latas, barriles y otros objetos que pudieran producir algún tipo de sonido.

Prohibición. A pesar de la discusión y seguro revuelo que ocasiono entre el pueblo, los “pobres viejos” no salieron a la calle ese año. La prohibición oficial causo efecto  pero sin duda ayudo el mal tiempo, esa noche hubo grandes aguaceros en toda la región.  No se tienen datos que para 1908, siguiera la prohibición. Lo que si volvió a ocurrir en diciembre de 1909 y 1910, volviéndose a festejar en diciembre de 1911.

***

26 de diciembre de 1907

(Desap)arecen las “latas” a(nuale)s.

(…) que (…) sagrada! (…) de música (… …)s y escándalos (…) gratuitos de (…)os y tranv-(…) durante las (…) de diciembre (…) condenados a sopor(tar … …)ra y (hasta) de los (…) para celebrar la Noche Buena y Año Nuevo, es necesario imitar á los naturales del Congo, no solamente con cantos destemplados y de pésimo gusto, sino acompañándose de instrumentos (?) que además de imprimir en el ánimo de extranjeros y forasteros, una idea muy triste de la cultura del primer puerto de la República, hacían muy poco favor á las autoridades que permitían manifestaciones propias de un pueblo de Africa. Considero que no es posible cortar de raíz las costumbres de un pueblo; pero sí moderar sus manifestaciones y hacerlas razonables marcándoles un límite.

Esperamos del recto criterio, sensatez y energía del funcionario antes aludido, que disposición igual será dada para evitar lo paseos y gritos de grupos que cada año tenemos muchos el disgusto de ver, llevando en procesión un disforme muñeco, representando al “Año Viejo.” Los mencionados grupos, formados casi siempre por individuos, muchas veces en lastimoso estado de embriaguez, recorren esa noche las calles, e invadiendo los portales, proporcionan á los extranjeros un espectáculo por demás repugnante y molesto; pues esas cuadrillas no abandonan una víctima sino después de haber recibido algunos (… …) apre(surar) á  (…) librarse de molestias que (… …) por quienes tienen el deber de velar y (… … ) pública.

Los mismos grupos son también terror de las familias que á su aproximación se ven obligadas á cerrar las puertas para no ser molestadas y entonces los tienen allí, cantando (?) hasta que no se les dá para “ese pobre viejo”

Esperando de su bondad la publicación de la presente, reitero á Ud. Querido Director, las seguridades de mi más profunda estimación y aprecio.

Su afmo atto. Amigo y S.S.

Un Lector.

Fuente: La Opinion, Veracruz, 26 de diciembre de 1907, p. 4

***

27 de diciembre de 1907

“El pobre viejo” no debe prohibirse por ser una costumbre del pueblo de Veracruz.

No es acertado pretender desarraigar las costumbres de antaño…

El Jefe Político, según se asegura ha suprimido la celebración que el pueblo acostumbra hacer el día último de año y un lector de “La Opinión” ha publicado una carta para manifestar que tal prohibición es acertadísima porque con “el pobre viejo” damos al extranjero una prueba de poca cultura, ya que es esa una diversión propia de los habitantes del Congo.

Siempre he encontrado acerta(… ….)estra(….) llenar (…) pero en este caso siento disentir del juicio (…) de “La Opinión.”

Todo pueblo tiene sus costumbres que le son peculiares, y la mayor parte de las veces esas costumbres, aun en los pueblos de gran civilización, son reveladoras de poca cultura, y esto por dos razones: la primera porque el pueblo en todas partes es pueblo, y la segunda, porque en diversiones verdaderamente gordas, es difícil exigir de nadie, aunque sea perfectamente culto, que conserve su cultura y no aparezca digno habitante del Congo. Basta para convencerse de esta verdad, recordar un 15 de Septiembre en México, en donde el escándalo es insoportable, y allí, en México, y el de 15 de Septiembre, encontraréis que los hijos de Norte América, esos que van á la cabeza de la civilización, compiten con ventaja en el escándalo con el más pelado de los pelados. Basta recordar una Noche Buena en la Habana, en donde el pueblo hace una celebración muy poco culta con sus parrandas, no obstante que el pueblo de la Habana es culto, siente verdadero placer en una corrida de toros, espectáculo poco en armonía con la civilización. Basta recordar que el pueblo americano, cultísimo, celebra el 4 de Julio de manera borrascosa y se extasía en una lucha de box que no hace juego con la cultura. Y bien, si en todas partes se cuecen habas, es decir, si todos los pueblos, por cultos que sean, tienen distracciones de salvajes, ¿por qué ningún extranjero había de extrañarse de que nuestro pueblo, que por desgracia no es de los de mayor cultura, celebrara de manera poco culta la terminación de un año?

Por lo demás, el procedimiento que preconiza EL LECTOR es sencillamente hipócrita, según él, pues le encuentra como gran virtud que el extranjero no debe conocer que nuestro pueblo carece cultura. Lo cual es sencillamente inútil. En efecto, el pueblo que es tan poco culto que celebra de manera salvaje el fin del año, ¿deja de ser poco culto por que suprima esa diversión por la fuerza? – ¿Sería acaso bondadoso el malvado que dejara de hacer mal por estar amarrado?- Pero además, si el pueblo es inculto, el extranjero lo conocerá en multitud de ocasiones que no son las del «pobre viejo,»  y de todos modos pensará lo que el LECTOR quiere evitar: dirá que el pueblo de Veracruz carece de cultura si esto es cierto, aunque no celebre el fin de año y deje de sacar el «pobre viejo» y dirá que es cultísimo si en efecto lo (sea) aunque cada uno de los habitantes de este puerto saque á la calle millares de viejos.

Siempre he sido opuesto á las medidas extremas en los problemas sociales, y esta es una medida de esa clase. Si hubiéramos de ser consecuentes, habríamos de mandar cerrar incontinente todas las cantinas, porque de ellas salen la parte de los escándalos; debiéramos evitar ciertos atropellos de autoridades de pueblo que nos pintan de muy mala manera: debiéramos evitar que se hiciera alarma al anunciar un fuego, porque doce ó catorce de los que duermen se molestan y desvelan; debiéramos prohibir los bailes públicos, porque en ellos son frecuentes las riñas y segura la embriaguez; debiéramos, en fin, reglamentar hasta el número de las comidas, porque un atracón puede producir la muerte; debiéramos, en una palabra, cam(… …) lo cual es(… …) con un decreto por sabio que él sea.

No es, pues, justificada la prohibición del «pobre viejo,» costumbre típica de Veracruz que no debe desaparecer por engañar hipócritamente al extranjero; si de tal costumbre provienen escándalos, que se prevenga á la policía para que los evite, que no es plausible razón el que algunos hagan mal uso de una cosa para prohibirla y coartar la libertad de TODOS.

SAMUEL.

Fuente: ““El pobre viejo” no debe prohibirse por ser una costumbre del pueblo de Veracruz”,  La Opinión, Veracruz, 27 de diciembre de 1907, p. 1.

***

30 de diciembre de 1907

 (… )Viejo.”

(….) que ext(… ) rompen gé(…) sido los «pe(…) del Año Viejo) … de tribulaciones. Por mi parte (no) tocaré más el asunto, la primera autoridad política sabe muy bien lo que puede y no debe hacer, Estoy seguro que como yo, hay muchos que opinan lo mismo; así como la mayoría estarán á favor de D. Samuel.

Mi mozo me relataba ayer los comentarios (…)

(…)

(…) esto no quiere decir que porque mi vecino acostumbre celebrar su cumpleaños con actos extravagantes, yo deba hacer lo mismo. Yo menos que otros, mis canas no me lo permiten.

Esperando que en esta mi segunda y última sobre el «Año Viejo» no encuentre nada de ofensivo mi estimado amigo don Sam, me es muy grato, querido Director, suscribirme de Ud. Una vez más, su afmo atto. amigo y S.S.

UN LECTOR.

Fuente: La Opinión, Veracruz, 30 de diciembre de 1907, p.3

***

31 de diciembre de 1907

La cuestión del “Pobre Viejo”

Insistimos.

Es de necesidad insistir para contestar al LECTOR y corresponder á su galantería.

Agradezco al LECTOR (…) amable réplica y siento decirle que no ha comprendido del todo mi anterior artículo.

«El pueblo es siempre pueblo,» dije en mi anterior artículo y el bondadoso LECTOR tomó esta frase al pié de la letra como una verdad de Pero Grullo que le aseguro que mi mente fue dar ´entender que en todo tiempo el pueblo ha sido y es, un conjunto de seres dotados de todos los atributos de poca cultura, de ignorancia, etc., de todo ese conjunto de atributos que hacen que se le llame pueblo.

No ha comprendido tampoco el LECTOR por qué recordé que los distintos pueblos tienen variadas y muy distintas costumbres, y sólo así puede concebirse que infiera lo siguiente: «esto no quiere decir que porque mi vecino acostumbre celebrar su cumpleaños con actos extravagantes, yo deba hacer lo mismo.» – Nó, estimable LECTOR, yo no he asegurado nunca que las extravagantes costumbres del vecino NOS OBLIGUEN á hacer lo mismo: yo he dicho que no tiene derecho á criticar nuestras costumbres extravagantes el vecino que las tiene iguales, ó en otras palabras, que no debemos dejar de celebrar nuestro cumpleaños de manera extravagante, por temor á la crítica del vecino que lo celebra tan extravagante como nosotros. Y esto debí recordarlo por aquello de que el «pobre viejo» debía prohibirse para que el EXTRANJERO no viera esa costumbre propia del Congo. Hay gran diferencia entre lo que dije y lo que el LECTOR entendió.

Siento de corazón que LECTOR (lleva) decidido (no escribir) más sobre (el asunto) porque el «pobre viejo» (envuelve cuestiones) de verdadera importancia para todos.- Yo quisiera que alguno me fundara el por qué (…) la prohibición. Supongamos que Juan, Pedro y Antonio, personas correctísimas, se proponen sacar un «pobre viejo» con la más sana intención de divertirse, ¿con qué razón plausible seles había de prohibir que tal hicieran? Ya sé el LECTOR me contestara lo siguiente:

1. Que las personas correctas no sacan «pobres viejos».

2. Que se podría prohibir por el temor de que se molestara á los vecinos.

3. Que se prohibía porque el «pobre viejo» provoca escándalos.

Alguna razón tendría el LECTOR: las personas correctas, POR LO GENERAL, no sacan «pobres viejos»; pero ¿podría nadie asegurar que todo el que saca un viejo es incorrecto?-¿es acaso inmoral ó ilícito el hecho de sacar un «pobre viejo»?-Que muchos hagan mal uso del «pobre viejo» no quiere decir nada, por que muchos hacen mal uso de las armas, y sin embargo á nadie se le ha ocurrido prohibir la venta de las armas.

En cuanto al temor de molestar á los vecinos, yo me permitiría pedir con el mismo fundamento que se prohibiera tocar las campanas y sonar los silbatos á (las) doce de la noche, y pediría también que se secuestrara al vecino su fonógrafo y aun su piano.

¿Qué el «pobre viejo» provoca escándalos? –Qué se ha hecho acaso una estadística de los lesionados ó estropeados por tal causa? – ¿Se sabe que con la prohibición disminuirán los escándalos? Y si nada de esto se sabe, ¿con qué fundamento se sostiene la prohibición?

Para terminar debo manifestar al LECTOR:

1. Que siempre es sensible que se pierdan las costumbres populares, porque son ellas las que caracterizan é individualizan á todo pueblo, siendo éste tanto más grande cuanto más sabe conservar sus costumbres.

2. Que es igualmente sensible que la autoridad tenga que reglamentar detalles tan de poca importancia, como es el «pobre viejo,» porque el pueblo es tanto más pequeño cuanto mayor es la ingerencia de sus autoridades en asuntos baladíes.

SAMUEL

Fuente: “La cuestión del “Pobre Viejo””, La Opinión, Veracruz, 31 de diciembre de 1907, p. 1

***

2 de enero de 1908

Los costumbristas y el “Pobre Viejo”

Veracruz, enero 1° de 1908.

Sr. Ing. Francisco S. Arias.

Director de «La Opinión»

Ciudad.

Estimado amigo:

En mi anterior del 28 de próximo pasado ofrecí no ocuparme más del tan cacareado asunto del «pobre viejo;» pero la corrección y mesura de mi amable amigo Don Samuel, me invitan á que á mi vez insista en los expuesto anteriormente.

Agradézcole infinito su luminosa definición del pueblo; que nada nuevo me enseña; aun cuando se crea que no comprendí su idea.- Que me perdone mis dificultades para expresarme; los profesionales deben en todo caso, ser indulgentes con los aficionados.

Respecto á su párrafo sobre las costumbres; vale más «no meneallo» -por deducciones, lógicas unas veces y otras no, podemos hacer ver que lo blanco es negro y lo negro blanco –El pueblo, (habla Don Samuel) ese conjunto de seres dotados de todos los atributos de poca cultura, de ignorancia, etc. etc…. vé en el «pobre viejo» un pretexto para poder entregarse con holgura á sus naturales instintos; comienza cantando libremente y acaba en la Detención.- Vemos pues, que el exceso de alegría le perjudica.

¿No sería más loable la celebración del Año Nuevo, en familia; ó reunidos en grupos los que carecen de ella y cada uno cooperando con lo que sus recursos le permiten?

Se dice que el Jefe Político á pesar de las vivas protestas de Don Samuel, negó el permiso á varios que lo solicitaron para el famoso paseo del «pobre viejo» -También hubo iguales disposiciones que en la Noche Buena por lo que respecta al uso de instrumentos- (léase latas, barriles, etc.)?- ¿Qué dice á esto Don Samuel? –Me dirá que tal vez que el mal tiempo fue la causa de la desaparición del Año Viejo.- Entonces direle que en años anteriores con peores noches los hubo.

Refiriéndome á su hipótesis de que Juan, Pedro y Antonio, personas correctísimas, se propusieran sacar un «pobre viejo,» creo que no es muy necesaria la correspondiente réplica. El sólo se contesta.- ¿Podría hacerlo mejor uno de tan corto entendimiento como yo, incapaz de comprenderle?

Respecto á prohibir campanas, silbatos, secuestrarle al vecino su fonógrafo y aun el piano.- ¡Válgame San Caralampio! – ¡Que ocurrencias tiene el amigo Don Samuel! – ¿Estadísticas? Brrhh!!! -¿Disminución de escándalos? – Muy fácil es comprobarlo con sólo visitar la Inspección de Policía y solicitar, si es permitible, la comparación de los partes de los gendarmes de hace un año, con los de hoy – Estoy seguro que debe haber una notable diferencia.

Parodiando á Don Samuel y refiriéndome á sus dos conclusiones (¿) del final, debo manifestarle:

1.- Que es muy cierto que es sensible la pérdida de costumbre populares cuando éstas caracterizan ó individualizan á un pueblo, digamos las fiestas patrias ó las que se hacen en honor de la memoria de uno de sus conciudadanos que por mayores ó menores motivos es acaeedor á ellas; pero no veo que el «pobre viejo» pueda caracterizar al Pueblo de Veracruz, ni hacerlo más grande. En cambio si puede hacerlo más pequeño la indiferencia y frialdad por fechas que anteriormente se celebraban con verdadero entusiasmo. Por esas son por las que debía abogar don Samuel y dejar en paz al «pobre viejo.» El pueblo, él lo dijo, es siempre pueblo : este año y el entrante, si se repitiere la prohibición, protestará á regañadientes, hará los comentarios de costumbre; pero al año siguiente encontrará nuevas diversiones y entonces tal vez encuentre ridículo lo que hoy considere muy natural.

2.- Encuentra don Samuel, sensible, que la autoridad tenga que reglamentar de tan poca importancia, «como es el pobre viejo» y más que en su quinto párrafo asienta que el asunto de «el pobre viejo» envuelve cuestiones de verdadera «importancia» para todos ¡Ahora si que no comprendo á don Samuel! En que quedamos ¿es ó no es de importancia el asunto? ¿En tan poco espacio pierde los estribos mi estimado amigo D. Sam? Yo creo que si importancia tendrá esto, será temporal y únicamente debido á nuestras réplicas, pasados 15 días no hay quien se acuerde del asunto.

Espero la contestación del amigo don Samuel, á quien como á Ud., mi querido Director, deseole sinceramente toda clase de felicidades y prosperidades para el Nuevo Año.

Suplicándole la publicación de la presente y anticipándole desde luego las  más expresivas gracias por ello, me repito de Ud., como siempre, su incondicional, Afmo., atto., amigo y S.S.

UN LECTOR.

Fuente: “Los costumbristas y el “Pobre Viejo””, La Opinión, Veracruz, 2 de enero de 1908, p.1

***

3 de enero de 1908

Una cuestión que envuelve un precedente.

Lo del “Pobre Viejo”

EL LECTOR parece que no quiere comprender nada de lo que yo digo. En su última carta asegura que incurro en gran contradicción al sostener que el «Pobre Viejo» no tiene importancia en sí pero que ENVUELVE cuestiones que son de interés para todos. No existe tal contradicción, querido LECTOR, un asunto que de en si mismo ser completamente pueril, y no obstante ENVOLVER cuestiones muy importantes. Carece de importancia que salga ó no el «Pobre viejo» por que esto nada significa para la sociedad, pero en cambio, la prohibición sin fundamento alguno, aunque se refiera á asunto sin importancia, sienta un precedente que es importantísimo para la sociedad, ya que á ella le interesa y mucho, que se funden las disposiciones de las autoridades. En el caso concreto la sociedad no debe temer por el precedente, porque nuestro actual Jefe Político es incapaz de obrar arbitrariamente, pero como discutimos en teoría y como las personas cambian, bien puede mañana haber una autoridad que se aproveche del precedente. Ya habrá comprendido el LECTOR que no hay contradicción alguna: el «Pobre Viejo» EN SI no es importante: más si lo es el precedente que ENVUELVE. Del mismo modo, el papel que en la tienda de la esquina se usa, nada vale; y no obstante el  mismo papel puede ENVOLVER brillantes.

Nuestra polémica , LECTOR, ha tomado un nuevo giro que no presenta ningún interés para el público, porque nos hemos reducido á criticarnos nuestra manera de expresar y comprender, sin ocuparnos ya del asunto principal.- Por tal motivo, propongo al LECTOR el siguiente armisticio: suspenderemos nuestra polémica hasta que se acerque el fin de año; entonces discutiremos de nuevo, y si la autoridad prohíbe por segunda vez el «pobre viejo», yo confesaré mu derrota y me obligaré á celebrar el año en familia como desea el LECTOR, más si la prohibición (no se) sostiene, entonces el (…) LECTOR me hará (…) de acompañar  (…)a sacar el más feo de los viejos que podamos conseguir y á (…) cantaremos mi triunfo.- ¿Le parece bien á mi correcto contrincante?¿ Si así fuera, hasta Diciembre, y que sea Ud. muy feliz en el nuevo año, son los deseos de su atto. S. S.

SAMUEL

Fuente: “Una cuestión que envuelve un precedente.” La Opinión, Veracruz, 3 de enero de 1908, p. 6

***

Notas relacionadas:

1911: Fiesta de año nuevo y el “Pobre Viejo”

1911: Celebración de fin de año y el Viejo.

1946: Tradición de Los Viejos en Veracruz.

1951-1953: El viejo en Veracruz y San Andrés Tuxtla.

1954: Veracruz: Los viejos de fin de año.

1986-1987: El año viejo del almanaque.

1992: El Viejo, una tradición porteña.

1994: Un poco más sobre la costumbre de quemar al viejo.

1998: El viejo en Veracruz.